¿Por qué Aprender?

¿Por qué Aprender?

Como buen judoca, que se dedicó cerca de 7 años a esta maravillosa disciplina deportiva para recibir su cinturón negro, mi pensamiento en ese entonces a mis 17 años, era que el camino del aprendizaje en el judo ya lo tenía resuelto. Esto porque al ser cinturón negro, pasaría a ser el Sensei (maestro en japonés), y el maestro es quién supuestamente la lleva y tiene todas las respuestas. Casi un gurú.

Resulta que con el transcurrir de los años y continuidad de mi práctica en el judo, me di cuenta que aún no lo sabía todo y más bien estaba lejos de ello pues los porrazos en el tatami (caídas en el piso especial para la práctica del judo, provocados por las técnicas empleadas por un adversario), continuaban ocurriendo.

A su vez, el cinturón de color negro, progresivamente con el roce de los entrenamientos y el desgaste natural de los años, se iba transformando progresivamente a color gris y luego casi completamente blanco nuevamente.

Ser un cinturón blanco en judo y en prácticamente todas las artes marciales, significa que eres un aprendiz, un novicio que está recién comenzando su entrenamiento. Pues bien, muy en contra de mi ego y creencias limitantes de ese entonces, consideré adoptar esa postura (de cinturón blanco), para poder seguir avanzando y mejorando. Fue una decisión y actitud que efectivamente trajo como resultado una expansión en mi carrera deportiva y es algo que atesoro e intento transferir a otros espacios de mi vida hasta el día de hoy.

Actualmente dedicado al Coaching Profesional y ya a punto de cumplir 12 años de un recorrido de grandes aprendizajes (formales e informales), me doy cuenta que lo mismo me vuelve a suceder, y en esta oportunidad, sin necesariamente tener puesto el cinturón. Es más, debo sincerar que en ciertas ocasiones me llego a sentir frustrado de no poder avanzar a mayor velocidad con todas las cosas que quisiera aprender, pues como decía Platón, pese a que se le atribuía dicha frase a Sócrates “Solo sé que nada sé…”, es justamente como me siento. Y al mismo tiempo es bueno saber que creo no saber nada, pues eso me permite saber más que los que no saben que no saben.

Cuando hablo de aprender, más allá del proceso de adquirir nuevos conocimientos o destrezas, del dominio cognitivo o teórico de una disciplina en específico, me refiero a incorporarlo a través del hacer. En el practicar lo que predico, de la manera más conectada posible con mi triple coherencia del ser (lenguaje, cuerpo y emoción), lo que me permite estar en un estado de fluidez plena, o sea, en la etapa competente inconsciente del proceso de aprendizaje.

Es así como en este camino de aprendizaje permanente, el año pasado al concluir mi Magister en Habilidades Directivas, me hice el espacio para la reflexión correspondiente sobre dicho aprendizaje formal y sumado a otras ideas y distinciones que aparecieron en el camino desde ese entonces, me encuentro hoy compartiendo estos pensamientos con ustedes, sobre lo que he aprendido hasta ahora:

…que el cambio requiere y/o genera aprendizaje, así como el aprendizaje genera cambios y que estos son sinónimos de desarrollo, expansión y evolución en la vida;

…a cuestionar mis creencias para aprender, sobre todo las “limitantes”, y que muchas veces no veo;

…que para aprender se requiere más que adquirir conocimientos, se requiere vivirlos;

…que para aprender solo mi mirada no es suficiente;

…a desaprender para aprender;

…que lo que aprendí en verdad es un inicio al aprendizaje y que tengo que seguir entrenando para declararlo como aprendido, y pese a eso es muy probable que me pueda equivocar;

…que quien no quiere aprender, no lo hará; …que el aprendizaje requiere tiempo y atención;

…que yo si quiero aprender y para ello debo conectarme con la apertura, aceptación y la humildad;

…que el aprendizaje es un proceso permanente e infinito del cual quiero ser parte;
…a conectarme con el aprendizaje y sabiduría de otros… y vivir agradecido de ello;
…a que por favor me muestren cuando predominan en mí los enemigos del aprendizaje…

…que el aprendizaje es una herramienta muy poderosa, al alcance de todos y que nos puede llevar adonde soñamos.

 

Gabriel Lama

Coach Ejecutivo

Magister en Habilidades Directivas

Profesor de Educación Física

Deportista Olímpico en Judo

Aprendiz de Vida Cinturón Blanco

mosorio@tgli.cl

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