19 julio, 2018 admin

Entrevista a Rodrigo Rojas

Rodrigo Rojas, Director General de Personas de la Universidad San Sebastián     

“Cuando trabajas en potenciar la cultura de tu organización tienes de que estar seguro y convencido que hay otros convencidos de lo mismo”

 Fue un agrado para nosotros este mes el tener la oportunidad de conversar con Rodrigo Rojas, ex Gerente de la Felicidad de Banco Estado Microempresas y actualmente Gerente de Recursos Humanos de la Universidad San Sebastián. Instancia en la cual nos habló sobre la directa relación entre un ejercicio efectivo del liderazgo, la felicidad y el bienestar personal.

¿Quién es Rodrigo Rojas y cómo construye su felicidad? 

Soy una persona que cree firmemente que la felicidad y bienestar personal es parte también de la responsabilidad organizacional que toda institución tiene y debe generar en sus trabajadores. Desde esta perspectiva he aportado con mi experiencia profesional y personal a generar, desde mi posición en la organización, por medio de la generación de políticas y prácticas, las mejores posibilidades de hacer que esta declaración sea realidad. No es un tema fácil de plantear y convencer a quienes son parte de esta decisión, pero estoy convencido que hemos avanzado una enormidad en los últimos 10 años.

Tengo más de 20 años de experiencia laboral en temas de gestión de personas y de felicidad organizacional.  Actualmente ocupo el cargo de director general de Personas de la Universidad San Sebastián, aportando desde mi rol a la generación de las condiciones que permitan y ayuden a que esta institución se posicione como una de las mejores universidades privadas del país.

Mi felicidad la construyo todos los días agradeciendo por lo que tengo y lo que he logrado con mi trabajo.  Soy casado y tengo 3 hermosas hijas, mis padres están presentes y mi familia en general es el pilar y centro del espacio que tengo que me energiza y me hace sentir, como dije, agradecido por lo que tengo. Tengo una red de amigos y compañeros de trabajo con los que también comparto y con quienes me siento cuidado, querido y protegido.

¿En qué se diferencia ser el Director General de Personas de la USS al Gerente de Felicidad, en Banco Estado (BEME)? 

Todas las organizaciones son diferentes y tienen una cultura que las distingue. En este caso, he sido parte de instituciones que son tremendamente apasionadas y muy creativas en lo que hacen y para quién lo hacen, por lo que me han permitido también desplegar mi pasión, amor y creatividad por lo que hago; por supuesto, con los códigos culturales y valóricos que cada una tiene.

Tal vez lo más relevante es que en la anterior, BEME, estuve muchos años, lo que me permitió estar en una empresa de la que fui parte de su crecimiento y desarrollo, de la que me siento constructor y responsable de lo exitosa y maravillosa que fue y es, y espero siga siendo, en materia de gestión de personas y con ello de su tremendo impacto en la gran responsabilidad con la sociedad que tiene como institución pública.

En la Universidad San Sebastián, llevo algo más de un año y estoy aprendiendo muchísimo y sorprendiéndome todos los días de lo que somos capaces de hacer por nuestros estudiantes y trabajadores. Hoy estoy aprendiendo muchas cosas nuevas y creo que estoy aportando desde mi experiencia y conocimiento de los temas de personas, con mayor experiencia, lo que me permite ser un mejor asesor y gestor en muchos temas.

En los procesos de gestión de personas que hemos implementado en el mundo académico, por ejemplo, creo que hemos avanzado muchísimo, algo que me enorgullece y motiva a seguir considerando que somos de las pocas Universidades privadas en Chile que está haciendo gestión moderna de personas en el mundo académico. Lógicamente, nos falta mucho para sentir que somos una universidad Word class en el tema de gestión personas, pero créeme que estamos avanzando en esto y junto a muchas otras personas.

 

“El liderazgo en la gestión de personas es central si quieres que las personas te crean y sientan que lo que estás haciendo es de verdad y tiene sentido”

 

¿Cómo conectarías la gestión de felicidad con el liderazgo? 

El liderazgo es central en la gestión de personas de felicidad organizacional. No sólo me refiero a ser el líder que inspira y lleva a cumplir el sueño organizacional, sino el liderazgo diario, el que requiere y exige que las personas estemos presentes en la vida de los demás ayudando y apoyando a quienes son parte de los equipos que dirigimos y de los que estamos a cargo y somos responsables.

El liderazgo es conectar a las personas con los sueños que tienen y que pueden hacerse realidad por medio o a través del trabajo que tienen, el líder puede hacer bien su trabajo, si y sólo, si es capaz de conectar emociones y generar espacios respetuosos y cariñosos en los que se puede trabajar.

El liderazgo en la gestión de personas es central si quieres que las personas te crean y sientan que lo que estás haciendo es de verdad y tiene sentido y que te haga sentido lo que estamos haciendo juntos.  El liderazgo personal, que se puede expresar de muchas formas, es clave en el proceso de autoconocimiento y con ello, en el conocimiento de los demás.

 

¿Y si hablamos de cultura organizacional?  

Para mí la cultura, dicho en muy simple, es la forma en que hacemos las cosas, en el cómo la hacemos y nuestra mirada de la realidad (institucional) en la que estamos, desde la perspectiva organizacional. La cultura nos hace ver la realidad desde una parcialidad que no siempre nos ayuda a lograr los objetivos organizacionales, si es que la gestionamos desde precisamente esta parcialidad. Si por el contrario somos capaces de gestionarla desde una mirada que la potencie y podamos obtener lo mejor de ella, es probable que la cultura sea la mejor herramienta y valor que la empresa tenga y sea difícilmente imitable y por lo mismo, la gran diferenciación estratégica que una compañía tenga. Como dicen, la estrategia va todos los días a tomar desayuno con la cultura. La cultura de una organización es la que en definitiva y desde mi mirada hace la diferencia y hace sostenible la estrategia.

Cuando trabajas en potenciar la cultura de tu organización tienes de que estar seguro y convencido que hay otros convencidos de lo mismo, tienes que estar seguro de que lo que estás haciendo es relevante para las personas de la empresa, del equipo y para tus clientes.

La cultura laboral puede propiciar los espacios para desarrollarse y para hacer que las cosas pasen más rápido y fácilmente y otras veces, para que éstos sean más lentos y difíciles.

¿Cuál es tu mirada de la educación y como la relacionas con el liderazgo?  

Educar para ser mejores personas es relevante, formar en valores, en ser parte de una comunidad y en ser un ciudadano respetuoso de los demás creo que es esencial en el contexto en el que estamos, donde cada día es más relevante la individualidad y el sentido de ganancia personal sobre lo comunitario o social.

En este contexto el liderazgo es central si queremos empresas y organizaciones más humanas en donde el beneficio de los accionistas y otros actores relevantes del mercado no esté en desmedro de la comunidad de la cual es parte esa empresa. Un líder consciente, que busque el beneficio común y compartido por sobre el individual es probablemente el que las empresas buscarán y desarrollaran en esta etapa del siglo XXI y los nuevos y futuros líderes que ya se estén visualizando en el mundo y en Chile probablemente estén pensando y mirando cómo desde el rol puedan ser ciudadanos responsables y competentes para sus organizaciones y sus comunidades.

¿Qué tipo de líderes consideras que necesitan las organizaciones hoy, independiente a su rubro? 

Se necesitan liderazgos que sean cercanos y cariñosos, y como siempre digo “firmes en el qué y cariñosos en el cómo”, que creen y generen espacios virtuosos para el desarrollo de las personas.

Hoy día se tiene una concepción idealizada del verdadero líder, como su fuesen personas perfectas que no tienen errores o que no se equivocan. Para hacer de las empresas lugares más humanos para trabajar, volver a conectarse y relacionarse, se necesitan liderazgos enfocados en el propósito de la empresa, en dar a conocer el relato y sueño que se quiere lograr desde la misma vereda que el resto… siendo personas que puedan mostrar que también se equivocan y cometen errores, que los reconocen rápidamente y son capaces de reparar, no quedándose en la idea que es el otro quien se equivocó y no ellos. ser personas normales y que también se equivocan los hacen y nos hacen más humanos, personas que necesitamos trabajar con otras personas para precisamente hacer mejor las cosas que se hacen. En comunidad, no en forma aislada.

Hay muchos modelos de liderazgo que se han estudiado y siempre recuerdo los estudios de Goleman, sobre la inteligencia emocional. Creo que él dio en un punto central: escuchar y empatizar con el otro tal vez es uno de los primeros gestos y signos de quien es un verdadero líder.

 

Evidentemente el don de dirigir, de planificar y de señalar el camino es clave en este mundo en el que estamos viviendo, lo que no se nos tiene que olvidar que mientras estemos trabajando entre personas, con y para personas, el que lidere tiene que saber que precisamente lidera a personas que tienen sueños, temores, expectativas y que tienen familias.

¿Cuáles serían tus recomendaciones para ser feliz, en el trabajo y fuera de el?

No soy quien para recomendar a otra persona cómo puede ser feliz. Si lo que puedo hacer es compartir lo que he hecho, lo que conozco del tema y por supuesto mi experiencia, si sirve de algo y para alguien. ¡Feliz de compartirla!

Cuando decidimos conscientemente ser felices estamos dando un paso central en nuestra vida y la de los demás. Ser feliz es una decisión, como muchas que se pueden tomar y ésta está en nuestra zona de influencia, como menciona Covey. Ser feliz requiere el esfuerzo permanente de estar conectado consigo mismo y, por ende, estar atento a las cosas, situaciones que nos gustan y disfrutamos. Y, al estar conscientes de esto, las disfrutaremos más.

Para mí la felicidad laboral y personal van de la mano; somos una sola persona, con roles y responsabilidades, pero, al fin y al cabo, solo una persona por lo que pretender escindirnos en 2 o 3 dependiendo del rol, se podría hacer a un altísimo costo personal y familiar. No sé si es lo mejor para nuestra vida. No nos integramos, y andar desintegrado por la vida tiene costos emocionales, físicos y en la vida de las personas que son difíciles de reparar.

Yo soy una persona normal, con vida normal y con problemas, como todos. Lo que he aprendido en la vida es agradecer cada día lo que tengo y a quienes tengo a mi lado; he aprendido a rezar por quienes quiero y día a día me esfuerzo por ser un buen ciudadano, consciente de lo que hago, aportando con este pequeño grano de arena a hacer de esta sociedad una mejor para quienes quiero, para las personas que me rodean y también para mí.

Quererse a sí mismo, con todos nuestros defectos y virtudes, reírse mucho de nosotros mismos y reírse con los demás (no de los demás, ojo) creo que también es una buena forma de conectarse consigo mismo y con las demás personas y hacer de los espacios en los que estamos, espacios más agradables que, no siendo la felicidad, ayudan a vivirla.

Para ser feliz creo firmemente que el autoconocimiento y la conexión permanente consigo mismo es vital. Te reconoces más y aprendes todos los días más de ti mismo. Si en algo puedo aportar al cierre de esta entrevista, es que ser feliz depende de cada uno de nosotros, de caminar por la vida con ganas y la convicción de que hacemos las cosas porque tenemos un propósito en esta vida.

Buscar ese sentido y propósito es ya un primer paso hacia nuestra propia y personal felicidad. El autoconocimiento en este sentido es central, es la llave que nos permite abrir la puerta, sin forzarla.

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